DE POLIAMORES Y CONCEPTOS NO MONÓGAMOS

DE POLIAMORES Y CONCEPTOS NO MONÓGAMOS

Karla Ricaurte

POLIAMOR CON CONCIENCIA: deseo, acuerdos y salud sexual en relaciones no monógamas

Hay personas que creen que el poliamor es tener varias historias abiertas.

Pero la verdad —la versión honesta, madura, emocionalmente responsable— es que el poliamor no empieza en la cama: empieza en la conversación.

Empieza cuando podemos hablar de deseo sin culpas.

De límites sin miedo.De cuidado sin vergüenza.

Cuando el vínculo se expande, también debe hacerlo la responsabilidad afectiva y la salud sexual. Porque no se trata solo de amar más, sino de amar mejor.

ACLAREMOS ALGO.

1. Poliamor vs. No Monogamia: lo que hay que entender primero

Antes de entrar en prácticas, acuerdos o cuidados, es importante aclarar conceptos.

El poliamor, es la capacidad de amar y vincularse afectivamente con más de una persona a la vez. No es solo sexo: implica compromiso, presencia emocional y construcción de vínculos múltiples.

La no monogamia, en cambio, es un paraguas amplio donde coexisten distintas estructuras:

– relaciones abiertas

– swinging

– tríos

– vínculos casuales consensuados

– poliamor

– y cualquier formato donde exista claridad, consentimiento y acuerdos explícitos.

En palabras simples:

todo poliamor es no monogamia, pero no toda no monogamia es poliamor.

Cada estructura puede ser válida si nace desde el acuerdo y no desde la evasión. Ningún formato funciona sin regulación emocional, comunicación adulta y límites que dejen respirar al vínculo.

2. Salud sexual: el corazón de los vínculos abiertos

Cuando la posibilidad de conectar con más de una persona entra en escena, la salud sexual deja de ser un detalle y se convierte en un pilar.

La salud sexual no es solo ausencia de ITS.

Es bienestar físico, emocional, mental y social.

Implica:

– sentirse segurx con el propio cuerpo,

– tomar decisiones informadas,

– saber poner límites,

– y sostener conversaciones incómodas sin huir.

Es conocimiento, es cuidado… y también es erotismo consciente.

Porque el cuerpo que se siente seguro, siente más.

3. Lo que no nos enseñaron (y por eso tenemos que reaprender

Muy pocas personas crecieron con una educación sexual integral.

A la mayoría nos enseñaron más sobre evitar que sobre disfrutar, más sobre miedo que sobre consentimiento.

Por eso, quienes exploran el poliamor o la no monogamia suelen enfrentarse a dos desafíos:

la gestión emocional y el cuidado sexual.

No es un fallo personal: es falta de educación.

Pero cuando empezamos a nombrar, a preguntar, a escuchar, la sexualidad se vuelve más consciente, más madura, más libre.

Lo que se nombra, se cuida.

Y lo que se cuida, se disfruta.

4. Buenas prácticas de salud sexual en vínculos poliamorosos

Aunque cada relación crea sus propios acuerdos, hay bases que sostienen cualquier forma de no monogamia ética.

Comunicación abierta

Decir lo que deseas.

Decir lo que necesitas.

Decir lo que no quieres.

En HUNI lo creemos así: Hablar no enfría el deseo. Lo afina.

Pruebas de ITS regulares.

Especialmente al iniciar una nueva relación o contacto sexual.

La frecuencia depende del tipo de vínculos, pero la constancia es clave.

Pedir el estado de las pruebas no es desconfianza: es cuidado mutuo.

Prácticas sexuales seguras

Uso de condones y barreras bucales, higiene adecuada, información clara sobre métodos de prevención.

La protección no limita el placer; lo expande porque le da seguridad al cuerpo.

🖤 

Consentimiento explícito

El deseo adulto es un deseo informado.

Un “sí” debe ser libre, entusiasta y consciente.

Si no se puede hablar del consentimiento, no debería haber interacción sexual.

5. Cómo se aplican estas prácticas según el tipo de relación

Cada persona vive la no monogamia de manera distinta, y las rutinas de cuidado también varían.

Hay quienes tienen una pareja principal y vínculos ocasionales.

Hay quienes tienen diversas relaciones significativas.

Hay quienes experimentan encuentros casuales o espacios de sexualidad grupal.

Lo importante es que haya acuerdos claros, adaptados a la realidad de cada vínculo.

Ejemplo común:

Algunas parejas establecen pruebas de ITS cada vez que aparece una nueva conexión sexual.

Otras lo hacen periódicamente y conversan abiertamente si hay cambios.

No existe una regla universal.

Existe lo que funciona para ustedes, mientras sea consensuado, seguro y hablado.

6. Conversaciones sobre salud sexual: lo que define a lxs adultxs

Un principio sencillo para cualquier tipo de vínculo:

Si no puedes hablar de salud sexual con esa persona, no deberías tener sexo con ella.

Esto no es moral, es cuidado.

La conversación ideal incluye:

– estado de pruebas

– fecha de la última prueba

– límites

– preferencias

– protección

– acuerdos previos si existen parejas adicionales

Y no, no tiene que ser incómodo.

Puede ser directo, natural, incluso excitante.

No hay nada más erótico que la claridad.

7. Juguetes sexuales en relaciones no monógamas: placer compartido, cuidado compartido

En dinámicas de pareja o vínculos múltiples, compartir juguetes puede ser una experiencia deliciosa… siempre que haya responsabilidad.

✔ Limpieza adecuada

Agua tibia + jabón neutro.

O limpiadores específicos.

Después de cada uso.

✔ Materiales seguros

Preferir juguetes no porosos (vidrio, silicona médica, acero inoxidable).

Reducen riesgos y se limpian mejor.

✔ Uso de barreras

Condones en dildos o vibradores cuando se comparten.

Protección con lubricante a base de agua para evitar erosión del material.

✔ Cuidado extra si hay alguna ITS presente

Si una persona tiene una infección activa, no se debe compartir el juguete.

El cuerpo merece respeto.

✔ Y sí: lubricación

El lubricante no solo da placer; evita microlesiones y cuida el tejido.

Un cuerpo bien lubricado es un cuerpo seguro.

(Aquí, sin mencionarlo directamente, conectas con tu línea LIQUID.)

8. Cierre: el arte de amar con conciencia

El poliamor no es un antídoto para las relaciones rotas.

No es una competencia para ver quién puede más.

No es permiso para ser irresponsable.

El poliamor es una forma de amar con claridad.De ponerle lenguaje al deseo.

De construir acuerdos que sostienen, no que aprietan.De explorar sin lastimar.

De cuidar mientras disfrutas.

Porque al final, la verdadera libertad no está en tener más cuerpos.Está en tener más conciencia.

En HUNI creemos en eso:

en una sexualidad que conversa, que respira, que cuida…

y que sigue siendo profundamente placentera.

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